Este puesto de alta dirección implica dirigir toda la política de salud, seguridad, protección y responsabilidad corporativa de un líder en ingeniería nuclear. Gestionará un equipo multidisciplinar para garantizar la excelencia operativa y el cumplimiento normativo, trasladando la visión de sostenibilidad transversal al comité ejecutivo.
El reto aquí es único: conjugar las exigencias de la seguridad nuclear civil y de defensa con un enfoque de RSC ambicioso. En un sector donde el rigor es vital, convertirá las restricciones regulatorias en palancas para un rendimiento sostenible, salvaguardando a los empleados y al medio ambiente en el núcleo de programas tecnológicos clave, como los reactores compactos.
Este perfil es ideal para un ingeniero o gestor experimentado con una sólida trayectoria en entornos industriales complejos, cuya capacidad para defender cuestiones estratégicas ante la alta dirección, manteniendo al mismo tiempo un enfoque práctico y pedagógico sobre el terreno, sea la clave del éxito.