Este puesto de alta dirección se centra en armonizar los estándares ESG en una huella industrial global, supervisando específicamente el desempeño ambiental y social de las filiales internacionales. Será el arquitecto principal de un marco de reporte unificado, asegurando que las entidades, desde Guinea hasta los EAU, operen bajo una estrategia de sostenibilidad única y robusta, respetando al mismo tiempo los matices regulatorios locales. Su trabajo diario consistirá en traducir los objetivos corporativos de alto nivel en KPIs accionables y desarrollar la capacidad técnica de los equipos regionales.
El rol es fundamental ya que aborda el complejo impacto de la producción de aluminio, desde la minería de bauxita hasta la fundición, a escala global. Al estandarizar las divulgaciones de ESG y la gestión de riesgos transfronterizos, garantiza que el compromiso de la empresa con la descarbonización y la responsabilidad social no sea solo una iniciativa de la sede central, sino una realidad operativa verificada en todos los lugares donde opera. Se trata de institucionalizar la rendición de cuentas en un sector difícil de descarbonizar.
Este perfil es ideal para alguien con amplia experiencia en marcos ESG internacionales y que disfrute del reto de alinear a diversos interlocutores globales dentro de un entorno industrial de alta exigencia.