Este rol implica impulsar los indicadores técnicos que sustentan la estrategia climática en el núcleo del banco de inversión. El analista refina las trayectorias de descarbonización basándose en los últimos escenarios científicos y regulatorios, mientras desarrolla metodologías de medición de impacto para las diversas líneas de negocio del grupo. Es un papel fundamental entre la experiencia científica y las operaciones bancarias.
El reto consiste en transformar datos climáticos complejos en herramientas de apoyo a la toma de decisiones que orienten la financiación hacia una economía baja en carbono. Al unirse a un equipo pionero en finanzas sostenibles, contribuirá directamente a la descarbonización del balance de una entidad bancaria de primer nivel, asegurando que los compromisos medioambientales se traduzcan en acciones concretas en las carteras de activos globales.
Este perfil es ideal para alguien con un sólido rigor analítico y pasión por la ingeniería ESG. Si es capaz de alternar marcos de trabajo como PCAF con las necesidades de los asesores financieros, esta oportunidad le permitirá ejercer una influencia real en la estrategia de transición del sector bancario.